<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd"
	xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
>

<channel>
	<title>La Fábrica de Mitos Urbanos &#187; Relatos Cotidianos</title>
	<atom:link href="http://fabricademitos.com/category/relatos-cotidianos/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://fabricademitos.com</link>
	<description>La información que no sabías que te gustaba</description>
	<lastBuildDate>Mon, 06 Feb 2012 03:13:30 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-mx</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
	<!-- podcast_generator="podPress/8.8.10.2" -->
	<copyright>2006-2007 </copyright>
	<managingEditor>venturoso@fabricademitos.com (La Fábrica de Mitos Urbanos)</managingEditor>
	<webMaster>venturoso@fabricademitos.com (La Fábrica de Mitos Urbanos)</webMaster>
	<ttl>1440</ttl>
	<image>
		<url>http://fabricademitos.com/wp-content/uploads/2010/ssrrr.jpg</url>
		<title>La Fábrica de Mitos Urbanos &#187; Relatos Cotidianos</title>
		<link>http://fabricademitos.com</link>
		<width>144</width>
		<height>144</height>
	</image>
	<itunes:subtitle></itunes:subtitle>
	<itunes:summary>No sabias que te gustaba</itunes:summary>
	<itunes:keywords></itunes:keywords>
	<itunes:category text="Society &amp; Culture" />
	<itunes:author>La Fábrica de Mitos Urbanos</itunes:author>
	<itunes:owner>
		<itunes:name>La Fábrica de Mitos Urbanos</itunes:name>
		<itunes:email>venturoso@fabricademitos.com</itunes:email>
	</itunes:owner>
	<itunes:block>no</itunes:block>
	<itunes:explicit>no</itunes:explicit>
	<itunes:image href="http://fabricademitos.com/wp-content/uploads/2010/ssrrr.jpg" />
		<item>
		<title>Nuevamente: de las calles y plazas de nuestra Gran Ciudad</title>
		<link>http://fabricademitos.com/nuevamente-de-las-calles-y-plazas-de-nuestra-gran-ciudad/</link>
		<comments>http://fabricademitos.com/nuevamente-de-las-calles-y-plazas-de-nuestra-gran-ciudad/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 06 Feb 2012 03:00:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>La Bruja</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fábrica de mitos]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Cotidianos]]></category>
		<category><![CDATA[Vivir Urbano]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://fabricademitos.com/?p=4279</guid>
		<description><![CDATA[Durante este largo fin de semana, en el diario Milenio se anunció que se conmemorará el aniversario luctuoso de Giordano Bruno en “una plaza que lleva su nombre en la...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Durante este largo fin de semana, en el diario Milenio se anunció que se conmemorará el aniversario luctuoso de Giordano Bruno en “una plaza que lleva su nombre en la Ciudad de México” (Notimex. “Celebrará México a Giordano Bruno.” <em>Milenio</em> 4 de febrero de 2012: Cultura 44), y se descose la escueta columna con los eventos que se harán en Polanco, y una breve relación sobre la vida de este personaje de la Edad Media. Pero no cuentan lo interesante del sitio en donde está la Plaza Giordano Bruno, que es ni más ni menos que la mismísima Colonia Juárez. Esta bruja es <em>juariñela</em> desde hace un par de años, y me interesa la divulgación de las cosas buenas e interesantes que tiene esta castigada colonia.</p>
<p>La plaza se ubica entre las calles de Londres y Liverpool que corren paralelas, Bruselas que es perpendicular, y forma un polígono con las calles de Roma y Lisboa, pues el punto está precisamente en la zona donde el trazo de la colonia cambia su configuración:</p>
<p>La colonia Juárez fue fundada a finales del siglo XIX respondiendo a la necesidad ineludible que tenía la ciudad de México de expandir sus límites urbanos. En aquellos entonces la urbe se limitaba a lo que hoy conocemos como el Centro Histórico, y estaba rodeada de grandes haciendas. La colonia Juárez y la Cuauhtémoc se trazaron sobre lo que algún día fue la Hacienda de la Teja, y casi la totalidad de estos terrenos eran parcelas de siembra. Las primeras calles de la colonia continuaron la orientación geométrica de las calles del centro siendo la Avenida Bucareli la principal; ésta se construyó en el siglo XVII por el virrey que le da nombre con el objeto de que sirviera de paseo y esparcimiento, originalmente tenía fuentes, árboles, y glorietas. En 1874, bajo la batuta de don Rafael Martínez de la Torre, se trazaron y construyeron las primeras calles de la colonia paralelas y perpendiculares a Bucareli, en 1876 se determinó que el trazo seguiría la orientación del Paseo de la Reforma, es decir, las calles subsecuentes se trazaron con otra orientación, y éste cambio de dirección entre los dos criterios se refleja en las intersecciones irregulares –no en ángulo recto– de las calles, por eso la forma de la Plaza Giordano Bruno no es cuadrada, sino que es poligonal. Para 1906 la colonia ya comprendía los predios que se circunscriben en el perímetro de las avenidas de Bucareli, Chapultepec, Paseo de la Reforma, e Insurgentes, su lotificación estaba terminada y lista para seguir albergando a los vecinos que poco a poco se mudaban a esta nueva colonia campestre. Los ocupantes, como ya todos sabemos, fueron las familias adineradas de la época porfiriana, y de ésta época datan las mansiones y villas estilo ecléctico que tanta fama dan a la colonia.</p>
<p>El segundo dato interesante es la identidad del sujeto. Cuando me mudé a la colonia y supe de la existencia de la placita, me pregunté quién podría haber sido este personaje que hasta estatua tiene:</p>
<p>Giordano Bruno se llamó Filippo Bruno hasta que tomó los hábitos de la orden de Santo Domingo cuando tenía diecisiete años. Nació en un pueblo de Nápoles en 1548 y murió en la hoguera condenado por la Inquisición en 1600, en Roma. Para variar, el padre Giordano resultó ser muy abuzado desde chiquito, y siendo dominico se dio vuelo estudiando filosofía, astronomía, y demás artes que lo convirtieron en Doctor en Teología de la Orden en 1575, gusto que le duró poco, pues cuando comenzó a predicar sus ideas y a armar zafarranchos por donde pasaba tuvo que colgar los hábitos en 1576. Se comprenderá que al leer sus principios y tratados gnósticos, herméticos, y filosóficos, no haya entendido mucho, pero les puedo contar que este padre fue, junto con Galileo, uno de las mentes preclaras que en base a sus observaciones y cálculos concluyó que nuestro planeta estaba en constante movimiento, y que giraba en torno al Sol. Sus disertaciones acerca de la existencia del movimiento de los astros y de otros planetas, sobre lo que es finito e infinito, y sus ideas muy personales acerca de la validez de las imágenes de los santos, entre otras cosas hizo que el Santo Oficio se le echara encima.</p>
<p>Para acabarla de amolar, al abandonar la orden se le ocurrió seguir durante un tiempo el protestantismo de Calvino hasta que dejó de convencerle ésta doctrina, se <em>empleitó</em> con don Juan, y los dejó. Giordano Bruno tuvo cátedra en numerosas universidades del viejo mundo, y publicó un <em>titipuchero</em> de libros y tratados en latín e italiano. Después de mucho transitar por toda Europa terminó como protegido de un señor en Venecia que, en 1591, lo entregaría a la Inquisición donde le procesaron por hereje y revoltoso; en 1593 lo encarcelaron en el Palacio del Santo Oficio en el Vaticano, y en 1599 mandaron su asunto al brazo secular, es decir a proceso civil, en el que fue condenado a muerte en la hoguera por herético, impenitente, pertinaz y obstinado, o dicho más fácil: por grosero y necio. Durante su largo proceso inquisitorial Giordano Bruno nunca se retractó ni renegó de sus principios, y lo que termina de dibujarnos la presencia de ánimo de este personaje es lo que respondió cuando escuchó su sentencia, frase que ha quedado registrada en los anales de la historia: <em>Tembláis más vosotros al anunciar esta sentencia que yo al recibirla</em>. Además de inteligente, nos queda claro que era muy macho (y concluyo que en la Italia medieval también se dieron los machos, igual que en la Nueva España de entonces).</p>
<p>Una lectura muy interesante sobre su vida considera que en aquellos tiempos aciagos, un hombre con la conciencia de que el saber y el conocimiento dan poder era sumamente peligroso, y Bruno se sabía portador de este poder. Su doctrina fue desafiante a los dogmas, y de ahí que su ascendencia en la gente fuera considerada peligrosa, por esta razón se presume que lo tuvieron guardado tantos años en la cárcel, pues el Santo Oficio no se decidía a darle cran por no querer hacerlo mártir.</p>
<p><a href="http://fabricademitos.com/wp-content/uploads/2012/02/GIORDANO-BRUNO-ch.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-4281" src="http://fabricademitos.com/wp-content/uploads/2012/02/GIORDANO-BRUNO-ch.jpg" alt="" width="117" height="73" /></a>¿Por qué existe una plaza dedicada a este notable señor en la colonia Juárez? Todavía lo ignoro, mas celebro que, una vez más, mi devenir se tope con un dominico erudito, revoltoso, y relevante: Giordano Bruno.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://fabricademitos.com/nuevamente-de-las-calles-y-plazas-de-nuestra-gran-ciudad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>De las calles de nuestra gran ciudad, y de sus héroes epónimos</title>
		<link>http://fabricademitos.com/de-las-calles-de-nuestra-gran-ciudad-y-de-sus-heroes-eponimos/</link>
		<comments>http://fabricademitos.com/de-las-calles-de-nuestra-gran-ciudad-y-de-sus-heroes-eponimos/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 30 Jan 2012 02:32:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>La Bruja</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fábrica de mitos]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Cotidianos]]></category>
		<category><![CDATA[Vivir Urbano]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://fabricademitos.com/?p=4273</guid>
		<description><![CDATA[Durante las averiguaciones que hube de hacer para redactar un trabajo con el que, pretenciosamente, aspiro a obtener el grado de Maestra en Historia de México, me encontré con un...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://fabricademitos.com/wp-content/uploads/2012/01/MIGUEL-ANGEL-DE-QUEVEDO.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-4274" src="http://fabricademitos.com/wp-content/uploads/2012/01/MIGUEL-ANGEL-DE-QUEVEDO-300x218.jpg" alt="" width="300" height="218" /></a>Durante las averiguaciones que hube de hacer para redactar un trabajo con el que, pretenciosamente, aspiro a obtener el grado de Maestra en Historia de México, me encontré con un hallazgo que en mi condición de chilanga me dejó cariacontecida, pasmada y sorprendidísima: la identidad de don Miguel Ángel de Quevedo. Podrán pensar que soy una bruja de lo más ignorante, y sí, tienen toda la razón. Con don Miguel Ángel me pasa lo mismo que con Gabriel Mancera, Juan Sánchez Azcona, Martín Mendalde, o Rafael Alducín: transito por las calles que llevan sus nombres pero no dedico tiempo a averiguar quiénes fueron.</p>
<p>Como muchos chilangos he circulado por la avenida Miguel Ángel de Quevedo, que corre de Insurgentes a Taxqueña, y conozco la estación del “metro Miguel Ángel”, limitada por la supina ignorancia para reconocer a este excelso personaje de la historia de nuestro país, y que tan importantes cosas hizo para la Gran Ciudad de México.</p>
<p>En 1859 nació Miguel Ángel de Quevedo en Guadalajara, Jalisco, su papá fue don José Valente García de Quevedo, su mamá doña Ángela Zubieta, y tuvo nueve hermanos, él fue el sexto en llegar. Quedó huérfano pronto, a los dieciocho años, y ante las complicaciones económicas él y su hermano Vicente emigraron a Francia para seguir estudiando, invitados por su tío Bernabé. Aquí empieza lo interesante de la historia pues, el joven Miguel Ángel salió ingeniero hidráulico, y se graduó en la Escuela Politécnica de París en 1887. Durante su estancia en Francia se sensibilizó sobre la importancia de los bosques y el agua en relación al urbanismo, de ahí que sus aportaciones posteriores se centraran en dotar, rescatar, y conservar, zonas verdes en los centros urbanos del México de fines de siglo XIX y principios del XX. Según Luz Emilia Aguilar Zínzer, descendiente del personaje en cuestión, durante los años en Francia el ingeniero Quevedo “recibió la formación e hizo conciencia de que su país contaba con una de las más extensas y variadas riquezas forestales del mundo”.</p>
<p>Regresó a México el ingeniero en 1888, justo a tiempo para participar en la intensa actividad constructiva que durante el porfiriato se desató. Muchas fueron sus obras y estudios: presentó su “Memoria sobre el Valle de México, su desagüe y saneamiento” en la Exposición Universal de París en 1889, hizo el trazo y levantamiento del ferrocarril suburbano que iba de la Ciudad de México a Tacubaya, Mixcoac, y San Ángel; diseñó y construyó los diques norte y noroeste del puerto de Veracruz para que pudieran llegar las embarcaciones transatlánticas al mero puerto, también en ésta heroica ciudad hizo el Vivero de los Cocos, que liberaron a Veracruz de las infecciones que frecuentemente azotaban a la población, y dotó a la ciudad de una hermosa zona arbolada. Lo mismo hizo en Mazatlán años después.</p>
<p>En 1893 hubo un fuerte temblor en la Ciudad de México, y él se ocupó de rescatar varias edificaciones que resultaron afectadas como el Teatro Principal y el Nacional. También, como buen ingeniero decimonónico –por aquellos entonces los ingenieros comenzaron a hacerles competencia a los arquitectos–, construyó uno de los primeros multifamiliares que existieron en la ciudad, para los trabajadores de la Tabacalera El Buen Tono que sigue existiendo en la manzana que forman las calles de Bucareli, Turín, Abraham González, y Versalles, en la entonces flamante colonia Juárez. Construyó el edificio para el Banco de Londres y México en Bolívar, el anexo del Palacio de Hierro que está en 5 de Mayo y Venustiano Carranza, ambos en el Centro Histórico; en las inmediaciones de Puente de Alvarado construyó un sistema hidráulico de desagüe perimetral para la zona, una planta purificadora de agua en Contreras… bueno, a todo le entró.</p>
<p>Fue Regidor de Obras Públicas del Distrito Federal en 1901, y estableció los lineamientos para el desarrollo de las colonias Condesa y Roma. Escribió “Espacios libres y reservas forestales de las ciudades. Su adaptación a jardines, parques, y lugares de juego. Aplicación a la ciudad de México”, gracias a este estudio las colonias que a principios del siglo XX se trazaron incluyeron áreas verdes, avenidas anchas, y calles transitables. Impulsó la creación de la Junta Central de Bosques y Arbolados, precisamente para proteger, planear, y diseñar las áreas verdes que necesitan las ciudades, y que se puede considerar como el antecedente de la actual SEMARNAT; en una intensa campaña verde fundó varios viveros en la ciudad: en Coyoacán, Santa Fe, Desierto de los Leones, Nativitas, y Xochimilco, escogió estas zonas por ser las más degradadas de la cuenca del valle de México. Un proyecto destacable fue el del Bosque de Aragón, que hizo sobre suelos salitrosos que hubo de tratar y habilitar para poder sembrar ahí la vegetación del bosque, bueno, hizo hartos parques, avenidas arboladas, estudios urbanos, fundó la Escuela Nacional Forestal de México, y con sus egresados multiplicó el quehacer y las obras relacionadas con el tema.</p>
<p>Durante la decena trágica, el ingeniero hubo de huir de Huerta, quien ya se le estaba alebrestando porque no lo dejaba saquear el Vivero de Coyoacán –le gustó a don Vic pa’ jardín– y de regreso convenció a los constituyentes para que en la Carta Magna de 1917 se incluyera una ley forestal nacional con su texto “Nuestro problema agrario”, ya que don Venus y compañía querían convertir los viveros y parques en parcelas para siembra.</p>
<p>Para no hacer el cuento largo, en 1938 el presidente Lázaro Cárdenas nombró a don Miguel Ángel jefe del Departamento Autónomo Forestal y de Caza y Pesca, desde donde continuó con su lucha en defensa de la conservación de los recursos naturales hasta 1946, año en que falleció a los 84 años de edad el hoy llamado “Apóstol del árbol”.</p>
<p>Una historia que, sin duda, nos hará reflexionar cuando visitemos alguno de los viveros, colonias, edificios, o espacios que, gracias a este gran ingeniero, tiene la Muy Noble e Insigne, Muy Leal e Imperial Ciudad de México.</p>
<p>Fuente: Aguilar Zínzer, Luz Emilia. <em>Miguel Ángel de Quevedo</em>. Documento sin publicar. México, 18 de enero de 2012.</p>
<p>Fuente foto: Aguilar Zínzer, Luz Emilia. GDF/ Revista México Forestal. s/fecha. México: 29 de enero de 2012 &lt;<a href="http://148.243.232.100/forestal/q_07.html">http://148.243.232.100/forestal/q_07.html</a>&gt;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://fabricademitos.com/de-las-calles-de-nuestra-gran-ciudad-y-de-sus-heroes-eponimos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>DEL ALCOHOL Y OTROS DEMONIOS… 1RA PARTE</title>
		<link>http://fabricademitos.com/del-alcohol-y-otros-demonios-1ra-parte/</link>
		<comments>http://fabricademitos.com/del-alcohol-y-otros-demonios-1ra-parte/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 27 Jan 2012 14:30:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fátima De Zombie</dc:creator>
				<category><![CDATA[GenteComún]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Cotidianos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://fabricademitos.com/?p=4265</guid>
		<description><![CDATA[Desde pequeña fui muy cercana a la nota roja, mi abuelo solía leer “La prensa” que como ya saben, es un periódico harto amarillista. Tengo varios cuentos sacados de esas...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://fabricademitos.com/wp-content/uploads/2012/01/IM004347.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-4267" title="IM004347" src="http://fabricademitos.com/wp-content/uploads/2012/01/IM004347-190x300.jpg" alt="" width="190" height="300" /></a>Desde pequeña fui muy cercana a la nota roja, mi abuelo solía leer “La prensa” que como ya saben, es un periódico harto amarillista. Tengo varios cuentos sacados de esas páginas, fotografías, un par de ensayos ; hace un par de años, las circunstancias me alejaron abruptamente de la nota roja, y ahora, por razones aún por esclarecer me acerqué de nuevo&#8230;</p>
<p>La situación se ha tornado mucho más violenta y caótica que antes, y el alcohol juega un papel sumamente importante en esto. Para nadie es un secreto que la violencia hacia la mujer ha crecido enormemente en los últimos años, y según las encuestas (y la nota roja), en fin de semana el abuso sube sustancialmente, asi como los choques, las riñas callejeras, los atropellamientos, es más, hasta borracheras familiares donde todo estaba en aparente orden, terminan en asesinato entre consanguíneos.<br />
El ambiente nocturno en el que pululo me acerca a situaciones cómicas, difíciles, riesgosas y hasta grotescas, y también algunas historias personales, que, si me permiten, les iré contando en las entregas de este artículo.</p>
<p>Hace algún tiempo conocí a unos chicos, recién entrados a los veinte, que eran clientes asiduos del bar. Uno de ellos entró a trabajar con nosotros y resultó ser un buen amigo, de esos que casi no hago, pero termino haciendo. Uno de sus amigos que es re borrachote pasó un viernes a invitarlo a una fiesta, recuerdo que lo vi salir y le dije a mi amigo- no mames que así va a manejar!- El plan era que mi amigo lo alcanzara en la fiesta, pero recuerdo que esa noche tuvimos un chingo de chamba y al terminar, nos quedamos platicando hasta que el cansancio nos hizo pedir cama. Al otro día llegué y le pregunté si había ido a la fiesta –No wey, y mi amigo esta en el MP-, -¿donde orinó?- Le pregunté riendo. – Venia sobre tlalpan en la camioneta, el manejaba hecho la madre, tanto, que apenas rozó la banqueta y la camioneta se volcó, murieron otros dos de mis amigos y el quedó inconsciente, pero no por el golpe, sino de la peda que traía, se enteró de lo que había pasado cuando despertó en el MP- Madres. No sabía que hacer, no solo murieron dos de sus amigos, su mejor amigo estaba enfilado a la cárcel y no había nada que pudiera hacer. Lo abracé, no dije nada. Así pues un chico de 22 años, músico, con una vida amable, esta en este momento el el Reclusorio Oriente, esperando que le sea dictada la sentencia por doble homicidio. Su familia paga por seguridad, para que coma no tan mal, para que no se lo madreen tan seguido, el armó una banda ahí dentro con la que toca de vez en cuando, y se muere por salir de ahí, y por dejar de sentir el dolor y la culpa por la muerte de sus amigos, pero eso no será pronto. Y todo por una peda… oí decir a mi amigo con un suspiro.<br />
La noticia fue publicada en dos periódicos de nota roja.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://fabricademitos.com/del-alcohol-y-otros-demonios-1ra-parte/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>A propósito de monumentos&#8230; ¿cómo le habrá hecho Porfirio?</title>
		<link>http://fabricademitos.com/a-proposito-de-monumentos-como-le-habra-hecho-porfirio/</link>
		<comments>http://fabricademitos.com/a-proposito-de-monumentos-como-le-habra-hecho-porfirio/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 13 Jan 2012 01:13:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>La Bruja</dc:creator>
				<category><![CDATA[Humor]]></category>
		<category><![CDATA[Incultura]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Cotidianos]]></category>
		<category><![CDATA[Vivir Urbano]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://fabricademitos.com/?p=4207</guid>
		<description><![CDATA[En los aposentos privados del general Porfirio Díaz en el Castillo de Chapultepec, el presidente de México contemplaba el Paseo de la Reforma. Bajo su balcón, el bosque se extendía...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://fabricademitos.com/wp-content/uploads/2012/01/COLUMNA-2.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-4208" src="http://fabricademitos.com/wp-content/uploads/2012/01/COLUMNA-2-300x189.jpg" alt="" width="300" height="189" /></a>En los aposentos privados del general Porfirio Díaz en el Castillo de Chapultepec, el presidente de México contemplaba el Paseo de la Reforma. Bajo su balcón, el bosque se extendía majestuoso ante el robusto general, que suspiraba haciendo tintinar ligeramente las medallas que pendían de su ancho pecho, mientras escuchaba a su augusta esposa.</p>
<p>Doña Carmelita paseábase de un lado a otro de la amplia cámara mientras aporreaba los muebles con su abanico, gesto que reflejaba la inquietud que reinaba en su espíritu, y que respondía al reciente anuncio que su marcial consorte le había hecho sobre el nuevo retraso en la construcción del Monumento a la Independencia.</p>
<p>Don Porfirio había recibido el reporte directamente del arquitecto don Antonio Rivas Mercado, y su humor sombrío respondía no tanto al retraso de las obras, como al enfado que adivinaba en su esposa cuando le transmitiera la mala nueva. Y no estuvo muy errado en sus temores. Primero, la ira contenida de la primera dama se reflejó en el súbito rubor que tiñó su frente y mejillas, ante lo que don Porfirio pensó “A caray, a ver si no revienta mi mujer…”, siguió con un discurso acerca de la falta de competencia de los obreros del arquitecto, y a paso firme comenzó su ida y vuelta de un extremo a otro del salón; gradualmente alzó el volumen de voz para perder el tono mesurado y calmo que la caracterizaba, hasta cobrar matices que cualquier trompeta de mariachi envidiaría. Finalmente los ojos se le inyectaron con sangre dando un aspecto al noble rostro de la dama semejante al de una gárgola gótica, de esas que tantas veces habían admirado en sus viajes al viejo mundo. Al reparar Don Porfirio en los ojos enrojecidos de su consorte sólo acertó a pensar “Úchala, ya se puso como conejo cuyo. Mejor me volteo…” y, buscando la ventana del balcón, dio la espalda a su colérica mujer que seguía con su perorata:</p>
<p>–… y definitivamente general, es vergonzoso que a éstas fechas su arquitecto no sea capaz de arrear a sus albañiles…</p>
<p>Don Porfirio, alarmado por el trato de usted y el <em>generaleo</em> de su Carmelita, volteó y compungido preguntó:</p>
<p>–¿General?&#8230; pero palomita mía…</p>
<p>–¡Palomita nada! ¡Ahora no soy su palomita! ¡Ahora soy la primera dama que le EXIGE al PRE-SI-DEN-TE de México que termine el monumento que lo cubrirá de gloria! ¡No es posible que yo esté más preocupada por su lugar en la historia de México que USTED, general Díaz!</p>
<p>–Está bien, está bien… pero… ¿no crees que estás exagerando la nota, mujer? Todavía faltan cuatro años para la fecha en que se inaugurará la columna de Antonio…– preguntó conciliador don Porfirio, mientras veía desde la ventana la base del futuro monumento que, en ese momento, servía de mesa a los albañiles en su hora del almuerzo: a lo lejos ellos  devoraban sus tacos acompañados con pulque. Don Porfirio comenzaba a preguntarse de qué sabor sería el pulque de los obreros cuando la voz de su esposa resonó en sus oídos como truenos en tempestad:</p>
<p>–¡¿EXAGERANDO YOOOO?! ¡¿PERO ES QUE ESTÁ CIEGO?! ¡Por favor mire bien! ¡MIRE BIEN LO QUE ESTÁ PASANDO EN LA OBRA! –Doña Carmelita se acercó ahora a la ventana, y junto a su marido, señaló la tertulia de los albañiles, algunos de ellos ya se habían acostado a dormir la siesta y, cansado, don Porfirio los contemplaba con envidia – ¡PERO NO-ES-POSIBLE! ¡¿Sabe esto su graaan amigo don Antonio?! ¿El excelentísimo señor arquitecto Rivas Mercado acaso se imagina que, mientras usted trabaja como mula, sus albañiles se EMBORRACHAN en la obra, en vez de ponerse a trabajar?! ¡Ay… que me da..!</p>
<p>Don Porfirio, sin dejar de envidiar a los albañiles de la obra, sonó la campana para que entrara la ayuda de cámara con las sales para su mujer, previniendo el síncope que estaba a punto de sufrir. Doña Carmelita, por otro lado, se apartó de su marido para, con el dorso de la mano en la frente, la mirada perdida, el peinado descompuesto, y jadeante el pulso, acercarse al diván estilo Luis XVI y desplomarse dramáticamente en él. Una de las damas de la señora entró y rauda se acercó a la débil mujer que ahora balbuceaba frases inconexas, pero bajita la voz… cosa que don Porfirio agradeció a la virgen del Carmen sin dejar de ver, ahora con algo de hambre, al grupo de trabajadores que ya se encontraban en el quinto sueño.</p>
<p>A sus espaldas lentamente doña Carmelita recobró la presencia de ánimo y, minutos más tarde, se incorporó algo despeinada, pálida, y débil. Con la ayuda de su dama de compañía se dirigió a la salida de los aposentos de su marido, sin antes sentenciar:</p>
<p>-Pero esto no se acaba aquí, general… le advierto que, si no mete al orden a su amigo don Antonio y no veo avances en el monumento en dos meses, se las verán conmigo LOS DOS…</p>
<p>Don Porfirio cerró los ojos al escuchar el ultimátum de su esposa mientras notaba cómo se le hacía un vacío en la boca del estómago. Cuando escuchó cerrar las puertas de sus aposentos tras su mujercita, se encaminó al despacho en donde se encerró con su secretario. En toda la escena el presidente no había perdido la compostura –sólo en la corrección que le había hecho su palomita– y, con su aspecto majestuoso e imperturbable le ordenó a su secretario que le comunicara al señor arquitecto don Antonio Rivas Mercado que era imprescindible su inmediata presencia.</p>
<p>Minutos más tarde y a toda prisa llegó el arquitecto que, afortunadamente, estaba en camino a la obra de la Columna de la Independencia después de haber visitado al maestro en el taller en el que se tallaban las piezas de piedra chiluca que, posteriormente, se transportarían al Paseo de la Reforma.</p>
<p>–A sus pies, señor presidente. Me ha indicado su secretario que precisa de mi humilde persona y, presto, me tiene aquí a su servicio…</p>
<p>–Deje los garigoles retóricos para sus proyectos, don Antonio –interrumpió fríamente don Porfirio– y dígame para cuándo <em>rejijos</em> va usted a terminar el mentado <em>menumento</em>…</p>
<p>–¡Señor presidente! –contestó solícito el arquitecto– estamos trabajando a marchas forzadas con la talla de los bloques de piedra en el taller donde, yo aseguro a usted, un pelotón de artesanos trabaja día y noche habilitando, tallando y puliendo las piezas que recubrirán la estructura…</p>
<p>–¿Por qué no se ve eso en la obra, arquitecto?</p>
<p>–Pues por que todo ese trabajo se hace en los talleres  que tenemos en Tacuba, por otra parte, el maestro Alciati…</p>
<p>–¿Y quién es ése tal Alciati?</p>
<p>–El escultor que, infatigable, está trabajando mañana, moda y noche en los grupos escultóricos de mármol de Carrara que su graciosa esposa, la señora doña Carmelita de todos mis respetos, hizo el honor de aprobar hace dos meses…</p>
<p>–<em>Pos</em> tráigaselos a la obra, <em>pa’</em> que se mire que se trabaja…</p>
<p>El arquitecto palideció, y del respingo brincaron sus espejuelos. Nervioso comenzó a juguetear con la leontina de oro de su reloj mientras la frente se le perlaba con sudor frío…</p>
<p>–¿Traerlos? ¿A la obra..? Pero, señor presidente, permítame comunicarle la grave inconveniencia de trabajar en el sitio… tendríamos que construir unos talleres provisionales, transportar herramientas y máquinas, sin mencionar que los ingenieros van a objetar…</p>
<p>–¿No entendió? – El semblante de don Porfirio se ensombreció, mas no movió ni un músculo que delatara su enojo. Todo México sabía que, mientras más hierático fuera, más cerca del paredón de fusilamiento se encontraría quien se atreviera a contrariarlo.</p>
<p>–Si señor presidente–contestó, sudoroso y contrito, el arquitecto</p>
<p>–<em>Pos</em> entonces tráigaselos</p>
<p>–Como usted diga, señor presidente</p>
<p>–Y que sea rápido</p>
<p>–Como usted ordene, señor presidente…</p>
<p>–Hoy <em>mesmo</em>…</p>
<p>–Así se hará, señor presidente – el pobre arquitecto pálido, tembloroso y con la boca seca, apenas podía responder…</p>
<p>–Y en un mes que se vea más de la mitad de la columna…</p>
<p>–Sus deseos son órdenes, señor presidente…</p>
<p>–<em>Pos</em> que no sólo sean órdenes… lo quiero trabajando en eso ya. Cuente con el dinero que haga falta.</p>
<p>–En seguida, señor presidente. ¿Cuento con su permiso para retirarme?</p>
<p>–<em>Cuélele</em>…</p>
<p>–Con su permiso, señor presidente. Gracias por su tiempo, señor presidente…</p>
<p>Don Antonio que, a esas alturas de la visita ya sufría taquicardia, desapareció velozmente antes de que a don Porfirio se le ocurriera alguna otra cosa. ¡Menudo lío tenía que resolver ahora el arquitecto! Pero más le valía que tanto canteros como escultor –Enrique Alciati iba a pegar el grito en el cielo– estuvieran instalados y listos en el sitio al atardecer si quería salvarse del pelotón de fusilamiento o, si bien le iba, de la cadena perpetua en Lecumberri con los correspondientes trabajos forzados.</p>
<p>Finalmente la obra se terminó, y fue inaugurada el 15 de septiembre de 1910, don Porfirio descansó de las peroratas de su señora, doña Carmelita quedó contenta, y el arquitecto, gracias a la leche de magnesia, siguió construyendo.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://fabricademitos.com/a-proposito-de-monumentos-como-le-habra-hecho-porfirio/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La cantinera II</title>
		<link>http://fabricademitos.com/la-cantinera-ii/</link>
		<comments>http://fabricademitos.com/la-cantinera-ii/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 06 Oct 2011 19:22:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>La Bruja</dc:creator>
				<category><![CDATA[GenteComún]]></category>
		<category><![CDATA[Humor]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Cotidianos]]></category>
		<category><![CDATA[Vivir Urbano]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://fabricademitos.com/?p=3830</guid>
		<description><![CDATA[Imaginemos ahora que la siguiente anécdota ocurre en alguna tradicional cantina del Centro Histórico de la ciudad de México, a la cual le han habilitado un área para niños, así como en los...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Imaginemos ahora que la siguiente anécdota ocurre en alguna tradicional cantina del Centro Histórico de la ciudad de México, a la cual le han habilitado un área para niños, así como en los Vip’s, pues recordemos que imaginamos cómo serían las cantinas con libre acceso a hombres, mujeres, niños, y animales. Afuera es de noche, y dos amigas- Yolanda y Jaquelín &#8211; están sentadas en una mesa, la Yoli con una Paloma, la Jaquelín con una Coronita, y ambas picando los chicharrones y cacahuates que hay en un platito central. El aspecto de las dos revela la fatiga propia de terminar un día de trabajo en la oficina, y sortear peripecias para atender al chamaco, o los chamacos.</p>
<p>La Yoli se desahoga:</p>
<p>-Y así están las cosas, manita… ya no sé ni para dónde hacerme…</p>
<p>-Ay Yoli… y el Beto ¿todavía no tiene chamba entonces?</p>
<p>-¿El Austreberto? Nooommmbre, que va a chambear ése cabrón… a mí se me hace, mana, que el cabrón de plano ya ni le busca… está bien raro, mana, la otra vez que me lo encuentro en la casa viendo el fut, y la casa con un tiradero, mana… y que le digo al cabrón: órale cabrón, ya ¡pónte a chingarle! Qué se me hace, le digo, que te estás haciendo pendejo, le digo… ¿y qué crees que me dice? que se sale todo el día a buscar chamba, me dice… ¿tu crees mana?</p>
<p>-Oye, ¿y por qué no lo mandas con don Chuy? Me dijo que tiene un taxi desocupado de su flotilla, manita… ¿y si le dices al Beto?</p>
<p>-Nooo, mana… ¿no te conté que una vez lo secuestraron cuando andaba de ruletero? No manita, se le metieron unos chavos bien banda, y que le ponen una navaja, y ¡órale cabrón, síguele manejando! Y se lo trajieron paseando por allá por Tecámac…</p>
<p>-Ay mana… no me habías platicado…</p>
<p>-No pues por eso ya no quiere ruletear… ya le ofreció mi mamá también que le ayude en la papelería… y ¿creerás que el güevón le digo que no?&#8230; ¡Órale pinche perro!</p>
<p>-Ora… no te pongas así con mi Yóstin…</p>
<p>-¿Es tu perro? ¡Pues que no me esté chingando! Ya me andaba lengüeteando la rodilla el pinche perro…</p>
<p>-Tú dale chicharrones y ya queda tranquilo… orita vengo maita, voy al baño… por ahí le echo un ojo a los chamacos ¿me pides otra ampolletita?</p>
<p>-Sí, ándale mana… ¡míralo al pinche Yóstin qué bien se come los chicharrones, el cabrón! Le pusistes así por el Yóstins Bíber verdá…</p>
<p>-A güevo mana… orita vengo ¡Jia, jia!</p>
<p>Mientras la amiga va al baño, se acerca el mesero a la mesa con gesto preocupado.</p>
<p>-Si mire, señorita, ora sí que la voy a molestar con lo que viene siendo el perrito…</p>
<p>-Ora, ¿por qué?</p>
<p>-Por lo que vienen siendo las políticas del establecimiento, señorita, que por el bienestar de todos los clientes, pues ora sí que está prohibido darles chicharrón a los perros…</p>
<p>-Pus no los mates… ¡JIAAA, JIA, JIA! ¡No les des chicharrón! ¡JIAAA, JIA, JIA!</p>
<p>-Sí le voy a pedir de la manera más atenta, que no alimente al perro, si me lo permite, ora sí que es por lo que viene siendo pues… pues la higiene y salubridá.</p>
<p>-Pero pus mira, pobrecito Yóstin, si está bien famélico… nomás otra y ya ¿no, manito?</p>
<p>-No pus, ora sí que no es cosa mía, señorita, como le decía, vienen siendo las políticas…</p>
<p>-Si, ya, ya te entendí… ¡Ni modo Yóstins, te quedas sin tragar, cabrón! Oye, ¿sí te molesto con otra Corona y otra paloma? Nomás que a la paloma no le pongas tanto licor, porfas manito…</p>
<p>El mesero atribulado se retira, y el Yóstins sigue esperando más chicharrón, que la Yoli ya no le da, cuando regresa su amiga algo apurada.</p>
<p>-Mana… manita… ¡Ahí’stá el Betooo!</p>
<p>-Ora mana, ¿pus cuál Beto?</p>
<p>-¿Cómo cuál? ¡Pus el Austreberto! Allá anda en una mesa con sus amigotes jugando al dominó…</p>
<p>-¡Ahora sí ya se le armó al cabrón!</p>
<p>La Yolanda agarra su bolsa, se para,y se dirige furibunda al otro extremo de la cantina, en donde efectivamente, encuentra al Beto celebrando una victoria con Capicúa…</p>
<p>-¡ASÍ TE QUERÍA AGARRAR CABRÓN!</p>
<p>Todos voltean perplejos a ver a la mujer que, enfurecida, se acercaba al Beto quien se iba haciendo chiquito en su silla. El mesero le entrega su cerveza a la Jaquelín, y conserva la paloma mientras se integra al círculo que se está formando en torno a la Yoli y al Beto.</p>
<p>-¡ORA SÍ GRANDÍSIMO GÜEVÓN! ¡¿DESDE QUÉ HORAS ANDAS ACA?! – espeta Yoli mientras le arrebata la libreta del juego a uno de los jugadores y empieza a revisar en contenido…</p>
<p>-¡Iiiiijooole pinche Beto! ¡Llevas como seis… SIETE JUEGOS, CABRÓN! ¡¿NO QUE ANDABAS BUSCANDO CHAMBA?!</p>
<p>En el círculo ya también están los niños que dejaron los juegos cuando escucharon los gritos, y buscan llorosos a sus madres, el Yóstin y otros perros que ahí estaban comienzan a ladrar…</p>
<p>-¡PERO AHORA SÍ, CABRÓN, YA SE TE ACABO TU PINCHE BECA ¡ ¡Grandísimo hijo de la chingada! ¡ÁMONOS! ¡AGARRA TUS CHINGADERAS Y VÁMONOS PARA LA CASA!! ¡PERO COMOO VAAAAS CABRÓN!</p>
<p>Todos contemplan como el Beto, aunque se quiere justificar, no tiene oportunidad de decir ni una palabra, por lo que agarra su cachucha y su chamarra del Atlas, les susurra a sus cuates “nomás acuérdate que fue zapato”, y dócil se encamina a la puerta mientras recibe los bolsazos que le da la Yolanda en la espalda…</p>
<p>-¡Órale cabrón! ¡A la casa! ¡Ahorita verás!</p>
<p>Yoli busca a su amiga, que está en la bola agarrando a dos niños y una niña que lloran asustados y le pide:</p>
<p>-Oye manita, ¿ahí te encargo lo de mi paloma? Y aguántame al Axel un ratito, ¿no manita? Nomás me pongo parejo al Beto y paso a tu casa por m’ijo y a pagarte…</p>
<p>-Sí mana, por el Axel y los chupes ni te apures…</p>
<p>-Gracias mana, y tú cabrón – le habla ahora a su hijo Axel – te portas bien, y no le des lata a tu tía Jaquelín porque también te chingo…</p>
<p>Todo queda en silencio cuando la pareja se marcha, la Jaquelin busca al mesero, él le da la cuenta que ya tenía preparada, y la deja para reunirse, en la barra, con don José, que triste contempla su cantina.</p>
<p>-¡Qué razón tenía mi cuate el Papi!</p>
<p>-¿Quién, don José?</p>
<p>-Un cuate que tenía, que trabajaba en el Bar Antonio’s… desde que hicieron las reformas, ya nada es lo mismo…</p>
<p>-¿Y sigue su amigo en ése bar?</p>
<p>-No, después de veinticinco años de ser el capitán de meseros de ahí, se retiró y le perdí el rastro… ¿qué hace ése perro?</p>
<p>-¡Ya se hizo el Yóstin! orita yo limpio la pipí, don Pepe, no se pase a mortificar…</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://fabricademitos.com/la-cantinera-ii/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Un servicio a la comunidad&#8230;</title>
		<link>http://fabricademitos.com/un-servicio-a-la-comunidad/</link>
		<comments>http://fabricademitos.com/un-servicio-a-la-comunidad/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 18 Jun 2011 00:47:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>La Bruja</dc:creator>
				<category><![CDATA[Humor]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Cotidianos]]></category>
		<category><![CDATA[Vivir Urbano]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://fabricademitos.com/?p=3365</guid>
		<description><![CDATA[﻿﻿﻿Hay veces que después de haber leído el periódico dan ganas de verlo desde lejos y acomodar las noticias de manera que engranen, y entonces uno puede llegar a entender...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>﻿﻿﻿<span style="font-size: x-small;"><span style="color: #5a5a5a;"><span style="font-family: Calibri;">Hay veces que después de haber leído el periódico dan ganas de verlo desde lejos y <a href="http://fabricademitos.com/wp-content/uploads/2011/06/newspapers1.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-3366" src="http://fabricademitos.com/wp-content/uploads/2011/06/newspapers1.jpg" alt="" width="72" height="64" /></a>acomodar las noticias de manera que engranen, y entonces uno puede llegar a entender – o mínimo a “maliciar” – que sólo una cosa sucede, y parecería que son muchas. </span></span></span></p>
<p><span style="font-size: x-small;"><span style="color: #5a5a5a;"><span style="font-family: Calibri;">Sin embargo existe un detalle específico que me trae intrigadísima, y últimamente leo, releo, busco, me fijo, sacudo, volteo, y esculco el periódico en búsqueda pertinaz de alguna novedad sobre notas pasadas sin encontrarlas, y me asalta la íntriga y la re-cochina duda sobre lo que ha pasado con los desaparecidos.</span></span></span></p>
<p><span style="font-size: x-small;"><span style="color: #5a5a5a;"><span style="font-family: Calibri;">Me explico.</span></span></span></p>
<p><span style="font-size: x-small;"><span style="color: #5a5a5a;"><span style="font-family: Calibri;">Sucedió que durante las semanas pasadas los candidatos a gobernar el Estado de México ya se debatieron, se dijeron sus cosas, y hasta hoy se publican sus respectivas actividades. Al señor Jorge Hank ya lo sacaron en calzones de su casa, lo enchiqueraron, lo sacaron del bote, y ya hasta al fut se fue. A don Agustín Carstens se le sigue haciendo bolas el atole con el asunto de su postulación al cargo más fregón del FMI, con la ninguneada que le metieron los canijos brasileros… y mientras todo esto pasa yo me pregunto:</span></span></span></p>
<p><span style="font-size: x-small;"><span style="color: #5a5a5a;"><span style="font-family: Calibri;">¿Y la Mariagna? Me refiero a la exseñora del Marcelo Ebrard, que al principio salía hasta en la sopa, luego ya salió quedito, y ahora ya no se sabe de ella. Yo me hago cruces sobre su destino incierto, y me pregunto si andará trabada en el Tenampa con mariachis y tequila, en su casa pinte y pinte de puro ardor, o en algún SPA en Huatulco… ¿Dónde estará la Mariagna?</span></span></span></p>
<p><span style="font-size: x-small;"><span style="color: #5a5a5a;"><span style="font-family: Calibri;">Podría publicarse: busco noticias sobre dama divorciada, estatura: alta, complexión: delgada, ojo: clarito, tez: clara apiñonadita, pelo: obscuro, señas particulares: tendencia política de izquierda, podrían encontrarse sujetando una paleta, pinceles, avíos de pintura, y una pacha. ¡Ah! Y guapa la señora… guapa.</span></span></span></p>
<p><span style="font-size: x-small;"><span style="color: #5a5a5a;"><span style="font-family: Calibri;">Otro:</span></span></span></p>
<p><span style="font-size: x-small;"><span style="color: #5a5a5a;"><span style="font-family: Calibri;">¿Y el Dominíc Stráus-Kan? Ahora andamos muy enterados del trabajo de don Agustín y la Cristín Lagár para ocupar el puestote mas, después de todo el irigote que le armaron al Dominic no esperarán que uno se quede así nomás. De repente sale una notita en una esquinilla del diario sobre cómo va el pedo del acoso que lo tiene en arresto. Mejor ya se agarraron a otro político gabacho que le dio por mandar fotos a sus amiguis del tuiter, ya le armaron también un teatrito, a la esposa embarazada ya le pidió perdón, y ahora ya lo van a encerrar en una clínica para enderezarlo (¡brrrr! ¡Qué frío me da eso! Pinches gringos, qué maña de mandar a la gente a “enderezar”, me recuerdan a la “Naranja Mecánica”), y el Dominic, bien gracias. ¿Qué ha pasado con él? ¿Qué ha pasado con la afanadora? ¿En qué van? ¡Qué falta de consideración, carajo! Y si esto es parte de algún maquiavélico plan para dominar al mundo, pues qué poca madre. Las personas vanas y sencillas como uno – que no aspiramos a dominar al mundo, sino a controlar medianamente nuestras propias vidas – andamos en la quinta pregunta por culpa del pinche plan.</span></span></span></p>
<p><span style="font-size: x-small;"><span style="color: #5a5a5a;"><span style="font-family: Calibri;">Y ahí va el último, el que más me duele, y el que más me afecta, pues desde que soy chica Clairol siempre he estado con él:</span></span></span></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-size: x-small;"><span style="color: #5a5a5a;"><span style="font-family: Calibri;">Juan.</span></span></span></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-size: x-small;"><span style="color: #5a5a5a;"><span style="font-family: Calibri;">¿Que cuál Juan? Pues el que me pinta el pelo. Quiero aprovechar este espacio para solicitar que, si alguien lo ve… ¡me avise por favor! </span></span></span></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-size: x-small;"><span style="color: #5a5a5a;"><span style="font-family: Calibri;">Juanito ha sido el primer y único hombre al que le pedí que nunca me dejara, que si le daba por cambiarse de chamba, ¡me avisara para ir a buscarlo!, le dije fuerte y quedito que me hacía muy feliz, y que sólo él hace conmigo lo que nunca nadie hizo antes: pintarme mechas claras y que se viera chingonsísimo… Esta semana fui al retoque que él mismo me programó… me conoció tan bien. ¡Sabía la velocidad a la que me crecían los pelos! (dicho sea sin albur) ¡me hablaba en pulgadas pues sabía que entiendo mejor así… por dedicarme al pedo de la construcción! ¡hablábamos sin parar de hobbits, enanos, elfos y arañas! Pues sí, ahora fui al salón… ¡Y había partido!</span></span></span></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-size: x-small;"><span style="color: #5a5a5a;"><span style="font-family: Calibri;">Ya no está Juan.</span></span></span></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-size: x-small;"><span style="color: #5a5a5a;"><span style="font-family: Calibri;">Por favor, si alguien lo ve, díganle que lo ando buscando. Su descripción: estatura: mediana, complexión delgada, edad: como cuarentaytantos, pelo: güerillo cortado chiquitito, ojos: creo que cafés, tez: blanco y cacarizo… señas particulares: usa lentes con armazón de pasta, corte redondo (tipo Lennon), trabajaba antes en la colonia Roma (donde yooo lo conocííí), y de su nombre, sólo sé que se llamaba Juan de Dios. Cualquier noticia se agradecerá comentar en esta página.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; margin: 0cm 0cm 8pt 108pt;"><span style="font-size: x-small;"><span style="color: #5a5a5a;"><span style="font-family: Calibri;">¿’On tas, pinche Juan?</span></span></span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://fabricademitos.com/un-servicio-a-la-comunidad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Cuatro cosas que antes no noté</title>
		<link>http://fabricademitos.com/cuatro-cosas-que-antes-no-note/</link>
		<comments>http://fabricademitos.com/cuatro-cosas-que-antes-no-note/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 19 Apr 2011 15:33:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Eleanor Rigby</dc:creator>
				<category><![CDATA[Opinión Obrera]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Cotidianos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://fabricademitos.com/?p=2956</guid>
		<description><![CDATA[Yo creo que en México no tenemos estaciones (al menos en Chilangolandia). Sabemos que cuatro veces al año nos movemos de primavera a verano, de otoño a invierno, una y...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://fabricademitos.com/wp-content/uploads/2011/04/DSC00751.jpg"></a><a href="http://fabricademitos.com/wp-content/uploads/2011/04/DSC00492.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-2957" src="http://fabricademitos.com/wp-content/uploads/2011/04/DSC00492.jpg" alt="" width="272" height="272" /></a>Yo creo que en México no tenemos estaciones (al menos en Chilangolandia).</p>
<p>Sabemos que cuatro veces al año nos movemos de primavera a verano, de otoño a invierno, una y otra vez. Y sin embargo, no hay cambios sumamente visibles que nos digan qué es cada cosa. Sí, en julio hace mucho calor y en enero mucho frío, pero no tenemos una blanca navidad y los árboles no se vuelven rojos ni anaranjados en octubre.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="http://fabricademitos.com/wp-content/uploads/2011/04/DSC00751.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-2958" src="http://fabricademitos.com/wp-content/uploads/2011/04/DSC00751.jpg" alt="" width="231" height="212" /></a> Al venir a Indiana, pude  experimentar por primera vez lo que es la transición de una estación a otra. Bloomington me recibió en agosto con un calor de la fregada, con 30 grados centígrados todos los días por varias semanas. A pesar de eso, era muy chido caminar por el campus y ver todo verde y bonito. Echarte a la sombra de un árbol y ponerte a leer, a escuchar música o solo a dormir un ratito.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La transición al otoño fue muy sutil. Poco a poco los árboles cambiaron de verde brillante a amarillo, rojo o naranja. Al cabo de algunas semanas, todo era tricolor. Y aquí es cuando ya cambió un poco todo. Más o menos después de Halloween, la temperatura bajó bastante, y fue justo el primero de diciembre que tuvimos la primera nevada. De verdad fue una experiencia única; nunca pensé que algo tan trivial como el clima tuviera un efecto tan radical en mi humor. No podía dejar de tomarle fotos a TODO lo que estuviera nevado: los árboles, las bancas, los coches, los edificios&#8230; Le decía a todo aquel que escuchara lo emocionante que era para mí la nieve ya que yo no crecí con eso.</p>
<p>Tengo que aceptar que disfruté mucho mi primer invierno. La gente que ha vivido con ello toda su vida generalmente se pone de malitas porque esta época<a href="http://fabricademitos.com/wp-content/uploads/2011/04/Bloomington-20101204-00206-e1303226944920.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-2963" src="http://fabricademitos.com/wp-content/uploads/2011/04/Bloomington-20101204-00206-e1303226944920.jpg" alt="" width="241" height="241" /></a> del año si da mucha lata: es peligroso manejar y caminar (es una odisea ir de una clase a otra sin resbalarte y caerte con el hielo), hace un frío del carajo y palear nieve de las entradas y las calles es muy, muy pesado. No es lo más conveniente del mundo, pero lo disfruté como niña chiquita: hice muñecos de nieve, “snowball fights”, y caché copitos con la lengua. Disfrutaba mucho sentarme cerca del calorcito de una chimenea con un café mientras veía nevar; finalmente traté de aprovechar 19 años de falta de invierno.</p>
<p>Y ahora, a mediados de abril ya estamos en primavera. Y este es otro de los cambios fuertes de la naturaleza. Suena muy cursi, pero de verdad es impactante ver todo verde de nuevo después de meses de no haber nada. En la universidad le echan muchas ganas, decoran todo con flores para tener un campus colorido. Y de nuevo te cambia el humor, después de mucho tiempo de frío y hielo, las temperaturas arriba de 10 grados enloquecen a la gente. Todo el mundo se sienta afuera en cafés y restaurantes, están de buen humor&#8230; Todo cambia.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://fabricademitos.com/cuatro-cosas-que-antes-no-note/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Variaciones</title>
		<link>http://fabricademitos.com/variaciones/</link>
		<comments>http://fabricademitos.com/variaciones/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 14 Apr 2011 00:10:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Obrero Invitado</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuento]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Cotidianos]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[relato]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://fabricademitos.com/?p=2889</guid>
		<description><![CDATA[Hace algún tiempo, mientras me hallaba escribiendo este relato, oí que afuera gritaban levemente mi nombre, pero no me levanté ni respondí. Llovía. Los gritos eran demasiado débiles y no...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_2891" class="wp-caption alignleft" style="width: 233px"><a href="http://fabricademitos.com/wp-content/uploads/2011/04/Hombres_leyendo.jpg"><img class="size-medium wp-image-2891" title="Hombres leyendo" src="http://fabricademitos.com/wp-content/uploads/2011/04/Hombres_leyendo.jpg" alt="" width="223" /></a><p class="wp-caption-text">Hombres leyendo, Francisco de Goya, 1819-1823</p></div>
<p>Hace algún tiempo, mientras me hallaba escribiendo este relato, oí que afuera gritaban levemente mi nombre, pero no me levanté ni respondí. Llovía. Los gritos eran demasiado débiles y no me gusta tratar con tímidos.</p>
<p>Al día siguiente, a la misma hora, oí los gritos nuevamente; esta vez eran más fuertes y resueltos. Pero tampoco quise abrir porque no me agradan los que se corrigen demasiado pronto.</p>
<p>El día posterior, siempre a la misma hora (siempre a la misma hora), los gritos fueron repetidos en tono violento y antes de que pudiese levantarme vi abrirse la puerta y adentrarse la infame figura de un hombre bastante joven, el rostro desmadejado (lo que eso signifique), la cabeza abyecta que inclinaba torpemente sin decir palabra. Me miró por un momento. Se siguió de frente hasta el viejo sillón. Dejó caer todo su peso como si cargara sobre él una fatiga milenaria. Dio un largo suspiro con la boca abierta. Me miró de nuevo. Dijo mi nombre sin afán ninguno de dirigirse a mí. Sacó de entre sus ropas un libro amarillento y lo abrió en una separata. Vi el nombre de Papini en la portada. Pensé que el hombre me diría algo, pero no; se consagró a leer con fruición y yo no le dije nada porque no me gusta interrumpir la lectura de nadie.</p>
<p>Lo miré estupefacto varios minutos. Confundido, vagué un rato por las habitaciones escrutando con desidia las paredes, sin sentido. Fui a la cocina y desde la puerta me puse a observarlo. Advertí sus zapatos hechos un desastre, abiertos, mostrando parte de sus dedos destrozados. Fruncía el ceño y movía los labios: leía. Me serví un vaso de agua y regresé a la estancia. El hombre: impasible; mi escritorio: aguardándome. Me senté a escribir con cierta incomodidad pero con gran apuro. Continué con la escritura de este relato, una historia en la que había trabajado tanto tiempo y en la que ahora parecía inmiscuirse el hombre a mis espaldas. Le tomé un ligero rencor, pero lo olvidé pronto. Transcurrió largo rato en que incluso había olvidado ya lo sucedido, cuando oí que el sujeto volvía a pronunciar mi nombre con una voz profunda, casi lúgubre. Me volví asustado. El eco de su voz rondaba aún en mis oídos y en los distintos aposentos. No despegaba la vista del volumen y no fingía (o por lo menos yo estaba seguro de que no fingía). Retorné un poco contrariado a mi trabajo pero resuelto a que nada me distrajera de mi empeño. Afuera seguía lloviendo.</p>
<p>Alrededor de las once de la noche me levanté de mi escritorio y recordé que el hombre no se había movido de su asiento. Creí que era hora de mostrar un poco de cortesía. Fui hasta su sitio. Me paré frente a él con gran compostura, mas no atiné a decir una palabra. Opté entonces por acudir a la cocina a calentar un poco de café. Junto a la estufa colegí la frase que utilizaría para dirigirme a él. Me bebí un vaso de agua y regresé a la estancia.</p>
<p>—Señor —dije—, usted y yo no nos conocemos pero, ya que se halla en mi casa, permítame ofrecerle un poco de café o incluso, si usted acepta, puedo preparar una modesta cena para ambos. ¿Qué me dice?</p>
<p>El hombre pareció no escucharme. Le repetí mi propuesta pero comprendí que yo no le interesaba. Leía un libro en mi casa, sentado en mi sillón, pero yo no importaba. Suspiré. Mientras preparaba la cena me descubrí lágrimas en los ojos. No importa. Me senté a comer enfrente de él e intenté charlar pero era imposible. Más tarde volví a leer el relato que estaba a punto de concluir. Corregí ciertas desmesuras y aclaré las oscuridades. Era casi la una de la madrugada. No me agrada desvelarme tanto.</p>
<p>—Disculpe —le dije al hombre—, se queda usted en su casa, voy a dormirme. Que pase buena noche.</p>
<p>Previsiblemente no obtuve respuesta. Me encerré en mi habitación, me arropé y apagué la luz. Oía los balbuceos del hombre al leer y me llegaba una leve angustia. Sin embargo, logré dormirme. Recuerdo vagamente el sueño que tuve.  Me hallaba sentado en mi escritorio escribiendo este cuento. Había un hombre que leía atrás de mí y ocasionalmente pronunciaba mi nombre. Justo cuando me encontraba a la mitad del sueño, un grito me devolvió. El sujeto gritaba mi nombre como llamándome, casi un lamento. Mi primer impulso fue envolverme en las cobijas. Un terror súbito. Pronto pensé que tal vez de verdad necesitaba algo. Me levanté con cautela y alcancé la estancia. Seguía leyendo.</p>
<p>—¿Necesita algo? —le pregunté— ¿Acaso le ha venido el apetito? ¿Quiere utilizar el baño?</p>
<p>El hombre, por única ocasión, desvió la mirada del texto y me vio. Hubiera preferido que no lo hiciera. En sus ojos guardaba una rosa oscura. Una cosa muerta, un espejo roto. Odio a la gente poco cortés.</p>
<p>Fui a mi escritorio y vi los originales de mi relato. Me dio vergüenza. Frases engorrosas, giros poco afortunados. Un final predecible aún no escrito.</p>
<p>Oí que gritaban mi nombre. Me volví. El sujeto del sillón no había sido. Gritaron una vez más. Era en la calle. Me senté y comencé a borronear las hojas. Los gritos todavía eran demasiado débiles y no me gusta tratar con tímidos.</p>
<p>Alejandro Arteaga.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://fabricademitos.com/variaciones/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Crónica de un dormitorio gringo</title>
		<link>http://fabricademitos.com/cronica-de-un-dormitorio-gringo/</link>
		<comments>http://fabricademitos.com/cronica-de-un-dormitorio-gringo/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 12 Apr 2011 15:05:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Eleanor Rigby</dc:creator>
				<category><![CDATA[Humor]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Cotidianos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://fabricademitos.com/?p=2872</guid>
		<description><![CDATA[Son las dos de la mañana. Te levantas un poco inconsciente y adormilada por un vaso de agua, y de repente&#8230; ¡CRASH! ¡Al piso! Se te olvida que desde agosto...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://fabricademitos.com/wp-content/uploads/2011/04/DSC004852.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-2873" src="http://fabricademitos.com/wp-content/uploads/2011/04/DSC004852-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a>Son las dos de la mañana. Te levantas un poco inconsciente y adormilada por un vaso de agua, y de repente&#8230; ¡CRASH! ¡Al piso! Se te olvida que desde agosto duermes en una litera y que tu cuarto ya no es sólo tuyo. Ves una luz prendida y a una rubia con mirada escéptica y unos mini shorts rosas de Victoria’s Secret viéndote: ¿Estás bien? ¿Are you all right? Con un fuerte dolor en la espalda y todavía semi dormida, respondes asintiendo la cabeza mientras corres al baño a lavarte la cara. Por “baño” me refiero al cuarto minúsculo que compartes con tres chicas más, el cual consiste de un excusado, un espejo y un lavamanos. Miras cautelosa tu cara en el espejo mientras piensas ¿En qué demonios me he metido?</p>
<p>Uno habitualmente tiene idea de cómo son los dormitorios por películas y series con estereotipos de universidades gringas, en las que los alumnos viven dentro del campus en edificios bastante piteros y grandes. Los chavos y chavas que se alojan ahí (y en toda la universidad casi casi) por lo general son bastante alocados, se dedican a tomar y ponerse hasta las manitas noche tras noche, hay un alto índice de promiscuidad, etcétera. Series como Greek y Blue Mountain State en MTV, así como películas tipo American Pie son una clara representación de la estereotípica vida universitaria gringa, que en mi opinión, al menos en Indiana University, no dista mucho de la realidad.</p>
<p>Sin embargo, los dormitorios gringos no son como los pintan. Creo que son mucho peor. La brillante idea detrás de un “dorm” es juntar a cientos de estudiantes “freshman” (primer semestre de la carrera) y forzarlos a convivir por un año juntos para que “socializen”. Y sí socializas. Y sí, conoces gente. Pero el proceso dista de ser fácil o cómodo. Para empezar, te enjaretan un “roomate” (compañero de cuarto) por dos semestres. Y no roomate de compartir apartmanto o compartir baño, sino roomate en toda la extensión de la palabra: compartes EL cuarto, día tras día. No hay nada que te separe de verle la cara a esa persona diario, careces de privacidad y de un espacio propio. Creo que nunca valoré lo bello de algo tan simple como una puerta. Es algo que damos por sentado porque siempre lo hemos tenido, pero cuando te lo quitan te das cuenta de la falta que hace.</p>
<p>Por si esto fuera poco, hay baños “comunales”: cinco regaderas (separadas una de otra) para todas las chavas o chavos del piso. Sí, cada que quieres darte un reagderazo tienes que salir al pasillo en toalla o bata con una canastita con tu shampoo y demás productos de tocador. Y sí, el dormitorio es co-ed (hombres y mujeres se dedican a “convivir” libremente en todos los pisos), así que no es una sorpresa que alguna de las veces que salgas, algún güey rondando el pasillo te vea en toalla. Las regaderas distan de estar requete limpias (he oído que las regaderas de mujeres están mucho más limpias que las de hombres, lo cual me da escalofríos&#8230; las regaderas de los güeyes deben ser una reverenda porquería). Hay bolas de cabello en las coladeras. Hay gente que se cambia AFUERA de la regadera como Juana por su casa y como Dios las trajo al mundo. Es la experiencia más incómoda por la que he tenido que pasar. Bañarme en un lugar donde no requiera de chanclas de plástico se ha vuelto todo un privilegio.</p>
<p>Llegas en la noche a tu cuarto después de un día de clases, entrevistas para un artículo del periódico y varias horas en la biblioteca escribiendo y leyendo. Lo que quieres honestamente es echarte cual lirón en tu camita, ver series en línea y dormir, a pesar de que es temprano todavía. Entras y está tu rubia compañera con su novio, sentados en el sillón besándose. Una vez que pasas por el momento incómodo y dices tus “Buenas noches”, empiezan los problemas: ¡¿Ya te vas a dormir?! ¡Sí apenas son las 10:30! Fíjate que estoy haciendo un trabajo y seguiré haciendo ruido con la computadora hasta las dos de la mañana, pero no te importa , ¿verdad? Internamente haces una lista de respuestas:</p>
<p>1.     ¿Qué te importa si me quiero dormir cual abuela todos los días a las 8 de la noche? No es mi culpa que mis clases empiecen diario a las 8 o 9 de la mañana y tú tengas tu primera clase a la 1 de la tarde.</p>
<p>2.     Te aguanto al novio día tras día. Atascones, peleas, gritos, llantos. Y nunca he dicho ni pío. Básicamente vive en NUESTRO cuarto. Sí, porque también es mío, en caso de que no te hayas dado cuenta.</p>
<p>3.     Tuve un días pesadísimo, si vas a seguir haciendo ruido hasta las dos de la mañana, en serio o vete a la biblioteca o salte al jardín o cava un hoyo en la tierra y trabajale ahí, pero por el amor de Dios, ¡déjame dormir en paz!</p>
<p>Curiosamente, lo único que sale de tu boca es: No hay problema. Y todavía con una sonrisa. Todo porque te da más pereza pelearte con ella que aguantar sus cositas.</p>
<p>Chale. Así es la vida en un dorm gringo. Algo que no se le desea a nadie, pero que tienes que pasar eventualmente. Ya casi se acaba el año. Ya casi.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://fabricademitos.com/cronica-de-un-dormitorio-gringo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Ultraman o mi excesiva tolerancia a la diversidad</title>
		<link>http://fabricademitos.com/ultraman-o-mi-excesiva-tolerancia-a-la-diversidad/</link>
		<comments>http://fabricademitos.com/ultraman-o-mi-excesiva-tolerancia-a-la-diversidad/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 06 Apr 2011 17:42:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Obrero Invitado</dc:creator>
				<category><![CDATA[Humor]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Cotidianos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://fabricademitos.com/?p=2777</guid>
		<description><![CDATA[La tolerancia, tema en boga y manoseado cual Fichera del Dos Naciones, nos remite a ese deber ser con “el otro”. Esta moda buena ondita trasluce un dejo de racismo...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://fabricademitos.com/wp-content/uploads/2011/04/Ultraman.Hayata.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-2781" title="Ultraman.Hayata" src="http://fabricademitos.com/wp-content/uploads/2011/04/Ultraman.Hayata-276x300.jpg" alt="" width="276" height="300" /></a>La tolerancia, tema en boga y manoseado cual Fichera del Dos Naciones, nos remite a ese deber ser con “el otro”. Esta moda buena ondita trasluce un dejo de racismo y arrogancia, políticamente correctos, que se han convertido en un valor.</p>
<p>Trato este tema debido a que la tolerancia trasgredió y corrompió el último valor que yo creía sin mácula en mi haber, el último reducto de pureza: el estético.</p>
<p>Todo comienza con unas fraternas cervezas en algún lugar donde abunda gente desconocida. Va aumentando la ingesta y los prejuicios disminuyen, el intelecto y el cuerpo se sueltan. Todo pareciera bien hasta ahí, sin embargo, cito de manera literal al conserje del edificio de Charles cuando lo ve llegar caminando con Jorge y en las manos llevan bolsas con caguamas a minutos de fenecer: “Les va a hacer daño jóvenes”. En efecto cual sibila u oráculo griego presagia asertivo la conclusión de la historia.</p>
<p>Permeado por los mensajes gubernamentales de tolerancia y con mi inconsciente cachondeado por el alcohol, se detona una paradoja: Bebo y tolero, pero entre más bebo, tolero menos lo que bebo. No hay equilibrio en ello y siempre se queda insatisfecho por algún motivo.</p>
<p>Ya entrados en tragos me vuelvo tolerante a vincularme con mujeres de más de 25 que buscan novio, con mujeres divorciadas que tienen hijas adolescentes, con adolescentes que viven con sus madres divorciadas, con mujeres casadas, insatisfechas, que mantienen al marido y que no lo sueltan porque “con qué ejemplo van a crecer sus hijos”, con mujeres que te vampirean la energía hasta la médula, con mujeres con una inteligencia menor al promedio, con mujeres frívolas bien documentadas en el “Quién”, con mujeres bien vestidas que buscan desestresarse, con mujeres arpías chupasangre en busca de casarse, con mujeres locas que por eso se vuelven seductoras y con mujeres depresivas, cliché de todos esos grandes momentos de la literatura y de esas grandes náuseas de esta realidad.</p>
<p>Sigo tomando y todavía me vuelvo más tolerante, y no sólo eso, me acerco a las mujeres con la sonrisa encantadora y la mirada vidriosa por ello brillante en apariencia. Elocuente en la charla, al fin consigo iniciar el coqueteo. Continúo con el soliloquio (que me interesa más a mí algunas veces) y con la bebida y con la tolerancia y de pronto todo muta y todo es bueno y me permito alguna libertad o audacia que ya para ese estado son artes mayores.<img class="alignright" title="2naciones" src="../wp-content/uploads/2011/04/2naciones-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></p>
<p>El tema hasta aquí ya no son las características antes mencionadas, que en sobriedad la mayoría de esas mujeres no serían blanco de mis afectos, pero que el discurso de la tolerancia amarinado con cerveza da por resultado un estadio generoso para compartir besos con algunas o con todas ellas. La cuestión y donde estriba el problema es que, además de los perfiles mencionados, el canon occidental no las consideraría para integrar eso que llaman: “lo bello” y sin importarme eso yo de manera tolerante las beso con igualdad, justicia y equidad, porque es lo que debe de ser, aunque ello conlleve a replantearme desde qué punto voy retomar el valor estético que a mi parecer he devaluado.</p>
<p>Aclaro que no es una reflexión culpígena, simplemente quiero anotar como el discurso oficial puede llegar a trastocar nuestras más firmes creencias y volvernos permisibles a lo que él impone.</p>
<p>P.D. Ahora sé porque cierro los ojos al besar: por si acaso…</p>
<p>P.D.2 Ultraman es famoso por echarse a cada monstruo…</p>
<p>P.D.3 El Dos Naciones es una cantina muy recomendable en la calle de Bolívar en el Centro Histórico de la Ciudad de México donde, en efecto, hay Ficheras para bailar y arrimarse sus partes con ellas y acercar las manos, también, a sus partes por una módica cantidad.</p>
<p><a href="http://elunoeltodo.blogspot.com" target="_blank">Rafael Merino Isunza</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://fabricademitos.com/ultraman-o-mi-excesiva-tolerancia-a-la-diversidad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

